viernes, 17 de diciembre de 2010

HAITI SIN CAMARAS

En menos de un mes se cumple un año del terremoto que destruyó Puerto Príncipe, una ciudad asolada desde mucho antes por la miseria, la corrupción y el abandono. Llegó la ayuda en aluvión después del 12 de enero y se hizo lo que se pudo, mucho y mal, con descoordinación e ineficacia. Quien debía coordinar no coordinó. Esta vez la ONU tenía una  excusa: la mayoría de los mandos de su misión en Haití falleció en el derrumbe del hotel Montana, su sede. No es fácil decidir prioridades cuando todo es prioritario, cuando apenas quedan infraestructuras ni Estado en pie, si es que alguna vez lo hubo más allá de los matones de Papa Doc y los corruptos e iluminados que le siguieron.
Se prepara el aniversario con actos de memoria y rezos. Algunas radios y televisiones extranjeras realizarán entrevistas y reportajes. TVE dedicó esta semana un tercio de 59 segundos a Haití, aunque de madrugada, a la hora de haitiana: muy off-off prime time.
Los medios de comunicación, que saltamos rápido de una noticia a otra como en el juego del tejo (rayuela), aguantamos cinco semanas consecutivas informando de Haití, un récord si se compara con las inundaciones de Pakistán. Mientras hubo foco en el Caribe, hubo donantes y ayuda masiva con cientos de ONG sobre el terreno, algunas de gran profesionalidad y eficacia; otras, con menos fortuna.
EA2CPG