martes, 8 de mayo de 2012

ALERTA POR MUERTE MASIVA DE DELFINES Y PELICANOS

Las autoridades sanitarias peruanas encendieron las sirenas de alarma y recomendaron a la población evitar las playas así como dejar de comer pescado, tras aparecer misteriosamente muertos en la arena las últimas semanas cerca de un millar de delfines y centenares de pelícanos.
"Las Direcciones Ejecutivas de Salud Ambiental coordinarán con las municipalidades para que den indicaciones a la población de la restricción de acceso a las playas donde se hayan presentados aves marinas o delfines muertos", señaló en un comunicado el Ministerio de Salud.
Más de 1.500 aves, entre pelícanos y piqueros, han muerto por causas desconocidas en las últimas dos semanas, y desde enero 877 delfines también perecieron, según cifras del ministerio del Ambiente.
"Apenas se sepa con mayor certeza las causas científicas de lo que provoca las muertes estaremos levantando la medida", dijo con cautela este lunes el director de protección ambiental del ministerio de Salud, Bernardo Ausejo.
"Esperamos que dentro de cinco a diez días" se pueda volver a la normalidad y acabar con la restricción a las playas, señaló el funcionario ante la prensa, incrédula por la falta de respuesta a la pregunta más popular del país: ¿Qué está matando desde enero a delfines y desde abril a los pelícanos?
Abraham Levy, presidente de Meteorológica, la principal empresa privada de monitoreo y previsión del clima en Perú, atribuye lo ocurrido con las aves al inusual calentamiento del mar, señal probable del fenómeno climático El Niño.
"El último episodio de muerte masiva de aves marinas, con extinciones importantes, data de 1997. (...) En ambos casos hubo un importante calentamiento del mar", dijo a la AFP Levy.
"El calentamiento del mar altera la cadena alimenticia, que es una cadena compleja que empieza en el plancton y acaba en las aves marinas para las aves, y del lado de los mamíferos acaba en los lobos marinos. Ello produce una alteración biológica manifiesta", explicó.
La ex viceministra de Pesquería, Patricia Majluf, dijo que la muerte de aves se debe a la escasez de anchovetas, que migraron al sur por el calentamiento del mar, y en los delfines la causa es un virus que no contagia a otros peces.
El biólogo Carlos Bocanegra, profesor en la Universidad Nacional de Trujillo (norte), aporta otras respuestas sobre la muerte de delfines cuyo deceso asocia a prospecciones petroleras y gasíferas en el Pacífico norte peruano.
"No es casual la muerte de delfines. Son los ruidos, los que están generando la muerte de los delfines que luego son varados en el mar", declaró a la radio RPP descartando la existencia de un virus.
En cuanto a los pelícanos, Bocanegra enfatiza como causa la ausencia de anchoveta por las aguas calientes: "La temperatura del mar en La Libertad (norte) ha llegado a 22 grados, cuando no debe de superar los 16 a 17 grados".
El científico cuestionó la demora para determinar lo que ocurre en el Instituto del Mar del Perú (IMARPE), entidad oficial, al que acusó de estar protegiendo intereses privados.
"Es increíble que el IMARPE, teniendo equipos necesarios para realizar investigaciones, no se pronuncie. Se está tratando de salvar intereses", acusó Bocanegra.
   "Los pesqueros odian la palabra El Niño. Ejercen un lobby fortísimo sobre las autoridades e influyen en el IMARPE", dijo por su lado Abraham Levy sobre la influencia de la industria pesquera en un país que es la segunda potencia mundial en la materia.
Las muertes se vienen produciendo a lo largo de 160 km de playas entre los departamentos de Piura, fronterizo con Ecuador, y Lambayeque, 790 km al norte de Lima, capital gastrómica del país por su variedad de peces y mariscos.
EA2CPG