viernes, 22 de febrero de 2013

PROTECCION CIVIL AVISA DE FUERTE BAJADA DE TEMPERATURAS


La Dirección General de Protección Civil y Emergencias del Ministerio del Interior avisa a la Península y Baleares por nieve y frío ya que un temporal de frío provocará un descenso brusco de las temperaturas que dejarán heladas nocturnas de entre -4 y -10 grados centígrados.
   Así, advierte que a partir de la tarde del viernes y hasta el miércoles se producirá un descenso brusco de las temperaturas y de la cota de nieve. Concretamente, las nevadas afectarán a la mitad norte peninsular, especialmente a Cataluña y este de Aragón, así como el área cantábrica oriental.
   Protección Civil avisa de que las mínimas serán muy bajas, con heladas moderadas (inferiores a -4 grados centígrados) en amplias zonas de la mitad norte y centro peninsular y menores de -10 grados centígrados en zonas altas. En cuanto a las máximas, desde el sábado serán inferiores a 5 grados centígrados en amplias zonas de la Península e incluso inferiores a 0 grados en las zonas altas. En Pirineos, las máximas no superarán los -5 grados centígrados.
Ante esta situación, Protección Civil y Emergencias aconseja prestar especial atención a las placas de hielo y antes de iniciar los desplazamientos informarse del estado de las carreteras y de la situación meteorológica.
   Además, advierte de que el viento de componente norte arreciará entre el sábado y el lunes la Península y Baleares, aunque será más fuerte el fin de semana en el valle del Ebro, Ampurdán y Baleares, con rachas que podrán superar los 80 kilómetros por hora. Esto dará lugar a una sensación térmica de frío y es probable que se forme hielo en el suelo en amplias zonas de la mitad norte.
   El estado de la mar será también adverso en zonas de los litorales de Andalucía, Ceuta, Cataluña y Baleares. El tiempo comenzará a suavizarse a partir del miércoles 27, cuando terminará el episodio de tiempo adverso.
   Protección Civil insiste en que la prevención más eficaz es estar informado en todo momento y seguir las recomendaciones de las comunidades autónomas, que pueden adoptar algunas medidas puntuales en función de la evolución de la situación meteorológica en esa zona concreta.