lunes, 24 de octubre de 2011

ALERTA POR TORMENTA TROPICAL "RINA"

Llueve sobre mojado en Centroamérica y México. La tormenta tropical Rina se intensificará y convertirá en huracán en su camino hacia la Península de Yucatán, a donde podría arribar el viernes, pronosticó el Centro Nacional de Huracanes (CNH) con sede en Miami.
Según el último reporte del CNH, Rina se ubicaba a las 12:00 GMT a unos 215 kilómetros al norte noreste de Cabo Gracias a Dios, en la frontera entre Honduras y Nicaragua, y a unos 310 kilómetros al suroeste de las Islas Caimán.
Rina es el ciclón número 18 de la actual temporada de huracanes en el Atlántico. La tormenta se mueve en dirección norte noroeste a razón de 10 km/h, con vientos sostenidos de 65 km/h.
Una alta presión localizada en el sur de Estados Unidos frena el avance de la tormenta.
La ubicación de RinaEl Centro reportó que Rina incrementará su intensidad en los próximos días para convertirse en huracán. Algunos modelos indican que tras su paso por Yucatán la tormenta girará hacia el noreste o este, por lo que podría afectar el sur del estado de Florida. Otras predicciones indican que la tormenta podría pasar más al sur y afectar la parte norte de Cuba.
Rina, que lleva días cubriendo la costa de Honduras como depresión dispersa, se convirtió en tormenta hace unas horas. Además de impactar en la península de Yucatán, también podría golpear Belice y partes de Centroamérica.
Varias naciones de América Central recién están empezando a sobreponerse de las torrenciales lluvias que provocaron inundaciones letales (con más de un centenar de muertos y casi un millón de damnificados) y deslizamientos de tierras, y causaron daños valuados en varios millones de dólares.
Canalizan ayudaCónsules de Latinoamérica exhortaron el fin de semana a que los hispanos en Estados Unidos donen dinero y bienes de primera necesidad para los damnificados por las lluvias que azotaron a Centroamérica, y que han dejado más de un centenar de muertos en esa región.
Los cónsules de El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, México, Ecuador, Venezuela y Chile, dijeron que han abierto cuentas bancarias para recibir las donaciones, y que en sus respectivas sedes aceptan los bienes materiales que se quieran enviar a Centroamérica.
"Les pedimos que se solidaricen con nuestro problema y nos hagan llegar su ayuda. Desde un dólar a cincuenta centavos", expresó la cónsul general de El Salvador, María Teresa Pacheco de González, en una conferencia de prensa conjunta que ofreció con sus colegas de los otros países.
"Cincuenta centavos significa una botella de leche, una bolsa de maíz. Significa muchísimo", dijo la funcionaria, y explicó que cualquier donación, por mínima que parezca, ayuda.
Bajo estado de emergenciaEl Salvador y Guatemala declararon el estado de emergencia, y el fenómeno fue catalogado como uno de los eventos meteorológicos más destructivos, superando incluso las lluvias provocadas por el huracán Mitch en la década de los años 90.
Estos dos países y Honduras están entre los más castigados por el temporal, con decenas de miles de damnificados, carreteras y puentes destruidos y millonarias pérdidas económicas.
En la Florida viven 4,2 millones de hispanos, que representan al 22,5% de la población.
En la última década el crecimiento de los hispanos fue de casi un 60% en el estado, y la mayor parte de ellos está localizada en el área del sur de la Florida.
Momentos de desastre"Le estamos pidiendo a los latinoamericanos que no ignoren este llamado para ayudar a nuestros hermanos de Centroamérica", expresó el cónsul de Nicaragua, Luis Martínez.
"Estamos viviendo en Centroamérica momentos de desastre... momentos muy difíciles como el derrumbe de puentes, carreteras. Toda la cosecha de granos básicos se está perdiendo", afirmó.
Los cónsules dijeron que entre los productos de mayor necesidad figuran medicinas, ropa, colchas, y alimentos no perecederos.
Algunas organizaciones de inmigrantes de Miami también se han movilizado en busca de donaciones para los damnificados.
Los gobiernos de los países afectados señalaron que las torrenciales lluvias causaron, además de muerte y desolación, la pérdida de un alto porcentaje de las cosechas.
EA2CPG