viernes, 24 de febrero de 2012

SIGUE LA BUSQUEDA DEL PATRON DEL CESAR SIN RESULTADOS

El operativo de rescate activado en la madrugada del pasado martes para localizar a Felipe Peñil, patrón de la embarcación 'El César' que caía al agua mientras faenaba a tres millas mar adentro y a la altura de la localidad cántabra de Pechón, sigue sin dar resultados. Los trabajos se centran ahora entre San Vicente y Ribadesella, con un radio de siete millas al norte de la costa. Hasta tres helicópteros de diferentes equipos de rescate de Asturias y Cantabria se turnan para realizar vuelos en calles paralelas a la costa. Al tiempo, las diferentes embarcaciones de Salvamento Marítimo y de la Guardia Civil rastrean continuamente cada una de las zonas que tienen asignadas y, en tierra, agentes de la Guardia Civil y de Protección Civil controlan todos los acantilados. «El operativo sigue al 100% y así seguirá mientras el mar lo permita», explicaban ayer desde Salvamento Marítimo.
Mientras tanto, amigos y compañeros de profesión del marinero desaparecido recuerdan las últimas hazañas vividas junto Felipe Peñil. Precisamente un día antes de su desaparición, el ex patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Bustio pasó la jornada en compañía de los hermanos Posada de Ribadesella, José Luis y Juan Carlos. Cuando 'El César' y la riosellana 'Mares del Señor' faenaban juntos en la costera de la xarda, este último pesquero tuvo un pequeño percance. Su hélice se enredó con la red de un arrastrero a la altura de Suances, entre San Vicente de la Barquera y Santander. Enseguida se ofreció Felipe Peñil para remolcarles al puerto de Bustio. Los Peñil y los Posada confraternizaron ante una mesa con mantel y hablaron durante largas horas de la mar y del trabajo.
A la mañana siguiente, en el fatídico martes 21, volvieron a salir juntos de Bustio. Lo hicieron «despacio, sin ningún problema aparente, con buen tiempo». Según explicó José Luis Posada, «íbamos los dos con el piloto automático cuando vemos que 'El César', de repente, cambia de rumbo. Lo llamo para saber si les pasa algo y no me contestan. Al rato me sale el marinero diciendo que el patrón no está en el barco que se cayó al agua», explicó. Con rapidez prepararon un salvavidas y una luz y marcan el lugar exacto de su desaparición en el navegador de abordo: 43º 25' 820" N de Latitud y 4º 27' 280" W de Longitud. «Pero ya no vimos nada. Allí estuvimos cinco horas y no pudimos ver nada», se lamentó José Luis Posada.
Eran las cinco y cuarto de la madrugada cuando ocurrió el «inexplicable accidente». Era noche cerrada y la temperatura muy baja. «Todo estaba en calma, todo iba muy bien, pero una fatalidad quiso que le pasara esto a Felipe. Íbamos despacio y con buen tiempo», insistió el patrón del 'Mares del Señor'. Donde Felipe Peñil se cayó al mar había unas 40 brazas de agua, algo más de 70 metros de profundidad. Y con extremas temperaturas poco se puede aguantar en el agua, «en poco tiempo te mueres de hipotermia».
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