sábado, 20 de octubre de 2012

EL AGUA ARRASA SÁDABA

Los 130 litros caídos en apenas seis horas inundaron comercios y viviendas y causaron daños en la escuela. El caudal alcanzó seis metros de altura, arrastró una pasarela y rebasó el puente de acceso a la población

El cielo estalló ayer sobre Sádaba. El modesto río Riguel, habitualmente un hilo de agua que cruza de este a oeste la localidad, se desbordó como consecuencia de una fuerte tormenta que cayó de madrugada y se convirtió en un tsunami que devastó todo a su paso. Entre las 6.00 y las 12.00 horas descargaron en la cabecera del arroyo en torno a 130 litros por metro cuadrado que sacaron el río de su lecho y elevaron el caudal seis metros. La localidad llegó a quedar aislada, pues el agua rebasó el puente de acceso por el sur, en la carretera de Ejea, y se llevó la barandilla.
En los alrededores, la lluvia inundó campos de cultivo y provocó la huida de animales en las granjas. Además se produjeron desprendimientos en las cercanías de Sos del Rey Católico, donde el tráfico llegó a quedar interrumpido. Y entre Sádaba y Castiliscar los Bomberos de la Diputación de Zaragoza extrajeron de su coche a una conductora sorprendida por la súbita crecida de un barranco.
"He visto cómo el agua arrastraba coches, árboles y hasta pañales de bebé", señaló un vecino. "Ha sido como una ola gigante", resumió una residente que había salido a tomar fotos del fenómeno, que solo se produce cada cien años, según datos de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
La corriente se precipitó en las casas, tiendas y servicios situadas a un lado y otro del cauce y anegó el centro de salud y el parque. Descontrolada, entró en tromba en el colegio, donde derribó los tabiques entre las aulas. No fue preciso desalojar este centro de enseñanza, ni el cercano instituto, porque los alumnos no acudieron a clase.
Tampoco hubieran podido. El agua desbordada alcanzó dos metros en las calles más cercanas al río. En esa misma zona, la corriente arrancó una pasarela y se la llevó aguas abajo. "El puente de entrada ha quedado tres metros por debajo del agua", señaló Tomás Calvo, concejal del Partido Aragonés. "No ha habido daños personales, pero algunos ancianos han tenido que ser evacuados", añadió.
EA2CPG