domingo, 2 de febrero de 2014

DECLARADA SITUACION DE EMERGENCIA PARA OTORGAR AYUDA HUMANITARIA POR VOLCAN TUNGURAHUA

 La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgo declara la situación de emergencia para otorgar la ayuda humanitaria y realizar todas las acciones inmediatas que se requieran.
La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgo de Ecuador ha declarado este sábado la alerta naranja y la "situación de emergencia" en las provincias de Chimborazo y Tungurahua por la entrada en erupción del volcán Tungurahua, cuya actividad ha aumentado en las últimas horas, según el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional.
En un comunicado, la Secretaría ordena "disponer a los Comités de Operaciones de Emergencia (...) de las provincias de Tungurahua y Chimborazo, que en el ámbito de su jurisdicción se mantengan en estado de alerta y operativos para realizar las acciones inmediatas que se requieran para proteger a la ciudadanía, así como afrontar cualquier situación negativa que se pudiere generar por la catástrofe que está ocurriendo".
Queda declarada, asimismo, la "situación de emergencia para otorgar la ayuda humanitaria y realizar todas las acciones inmediatas que se requieran en las provincias de Tungurahua y Chimborazo, según manifiesta la Secretaría de Gestión de Riesgos.
El volcán Tungurahua, situado en la zona andina central de Ecuador, ha experimentado un "incremento importante" de las erupciones, según ha informado el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional de Ecuador.
De 5.029 metros de altura y uno de los 27 volcanes potencialmente activos del país, el Tungurahua lleva en proceso de erupción desde 1999 y ya en 2010 las autoridades declararon incluso la alerta roja, que obligó a la evacuación temporal de pobladores y turistas, sin mayores incidentes.
Junto al aumento de las erupciones, "se registraron dos explosiones de tamaño moderado con columnas de ceniza de 5 kilómetros de altura sobre la cumbre", señala el Instituto Geofísico en un comunicado.
Las nubes de ceniza resultantes de las erupciones y explosiones han alcanzado los ocho kilómetros de altura. "Las emisiones de ceniza y los flujos piroclásticos continúan descendiendo", advierte el Instituto Geofísico.